En San José del Guaviare no llueve "poquito". Cuando el cielo se rompe, las calles se convierten en ríos en cuestión de minutos. Muchos motociclistas le tienen pánico al agua, y con razón: la visibilidad baja y el agarre desaparece.
Pero la lluvia no tiene por qué detenerte. Con la técnica correcta y la moto adecuada, puedes llegar seguro a tu destino. Aquí te damos los consejos de oro de los pilotos expertos.
1. Los Primeros 10 Minutos son Críticos
Cuando empieza a llover, el agua se mezcla con el polvo, aceite y grasa que hay en el asfalto, creando una capa jabonosa extremadamente resbaladiza. Es el momento más peligroso.
Consejo: Si puedes, espera 15 minutos bajo techo a que la lluvia fuerte "lave" la calle y elimine esa grasa.
2. Suavidad ante todo
Bajo la lluvia, debes conducir como si llevaras un vaso de agua lleno en el tanque y no quisieras derramarlo. Nada de movimientos bruscos.
- Acelera suavemente: Evita patinazos de la rueda trasera. Si tienes una moto con Control de Tracción (TCS) como la NMAX o la R15 V4, actívalo.
- No te inclines tanto: Mantén la moto lo más vertical posible en las curvas. El área de contacto de la llanta es menor cuando está inclinada.
3. La Frenada Diferente
En seco, el freno delantero lo es todo. En mojado, la cosa cambia un poco.
Debes repartir la frenada más equitativamente (50% adelante, 50% atrás). Si frenas muy brusco con el delantero sin tener ABS, la rueda se bloqueará y caerás instantáneamente. Si tu moto tiene ABS (Sistema Antibloqueo), agradece al cielo, pues podrás frenar con mucha más confianza.
4. Visibilidad: Ser Visto es Sobrevivir
Bajo un aguacero, los conductores de carro (con vidrios empañados) y camiones apenas ven. Hazte visible:
- Enciende la luz plena (alta) si es de día.
- Usa un impermeable de color fuerte o con reflectivos. El negro se ve muy elegante, pero bajo la lluvia te hace invisible.
5. El Peligro de los Charcos
En el Guaviare, un charco inocente puede esconder un hueco rompe-rines. Nunca pases por un charco si no sabes qué hay debajo. Si no puedes esquivarlo:
- Pásalo despacio.
- Mantén el manubrio firme.
- Levántate un poco sobre los posapiés para que tus piernas absorban el golpe si hay un hueco.
6. Tus Llantas: Los Zapatos de la Moto
Puedes ser Valentino Rossi, pero si tus llantas están lisas, te vas a caer. El labrado de la llanta tiene una función: evacuar el agua para que el caucho toque el asfalto.
Si tus llantas ya no tienen dibujo (surcos), estás haciendo "aquaplaning" (flotando sobre el agua). Revisa el indicador de desgaste (TWI) hoy mismo.
Conclusión
Conducir bajo la lluvia requiere concentración y respeto, no miedo. Mantén tu distancia con los demás vehículos (el doble de lo normal) y recuerda: es mejor llegar 5 minutos tarde, pero llegar entero.
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